"Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías..." (Julio Cortázar)

Fabes pintes (Alubias pintas): receta

Ingredientes (2 personas): ¼ kg. fabes pintes (alubias pintas), ½ cebolla, 2 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, perejil seco, pimentón, sal.

Con ocho o diez horas de antelación al momento de cocinarlas ponemos en remojo las alubias. Sobra decir que las alubias tienen que ser, forzosamente, de buena calidad. Unas alubias malas darán como resultado un pésimo cocido, porque pueden quedar duras o, incluso, si son viejas, con mal sabor. Las de León suelen ser de muy buena calidad; pero, ojo al gato por liebre.

Procedamos, pues: desechamos el agua del remojo y con las alubias mezclamos media cebolla en un solo trozo, un diente de ajo picado muy menudo, un chorro de aceite de oliva virgen extra, un toque de perejil seco y otro toque de pimentón dulce. Cubrimos con agua fría y ponemos a fuego fuerte hasta que rompa el hervor.

Cuando hierve revolvemos con cuchara de madera y mucha delicadeza y restamos fuego hasta que quede casi al mínimo. Dejamos cocer con tranquilidad, vigilando para que no se agote el agua, que repondremos cuando sea necesario, hasta que, transcurridas aproximadamente dos horas, comprobamos si las alubias están tiernas y procedemos a extraer y desechar la cebolla -que se habrá separado en algunas capas- y a salar al gusto.

Mientras tanto, disponemos en una sartén un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y freímos un diente de ajo entero. Cuando esté dorado lo desechamos, apagamos el fuego, y, con cuidado de que no se queme, vertemos sobre el aceite caliente una cucharada generosa de pimentón dulce y revolvemos bien.

A continuación mezclamos el aceite y el pimentón con las alubias (cuidado, que el contacto del aceite caliente con el caldo resultará en estropicio de salpicaduras a poco que no tengamos delicadeza haciendo la operación). Si salimos indemnes, le damos un meneo a la olla y dejamos cocer otros quince minutos, vigilando que no se pegue.

Antes de servir dejamos reposar media hora. Acompañamos con arroz blanco, que mezclaremos en el plato. Y, ¡voilá!, ya tenemos un plato completamente vegetariano y sabrosísimo.

Como siempre en estos casos, si las degustamos al día siguiente, estarán más buenas todavía.

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